viernes, 27 de noviembre de 2015

Pensar o no pensar, esa es la cuestión

La vida en teoría es fácil y no complicada, y no debes “pensarla” demasiado. Eso lo dicen algunas frases: “La vida no debe ser entendida, sino vivida”. Y a pesar de que en muchas ocasiones coincido con dicha frase, creo que como la respuesta a muchas preguntas en la vida, dependen de las circunstancias de momento y lugar.

En repetidas ocasiones, tienes frente a ti una oportunidad, que no se presenta todos los días: ¿Debes tomarla o dejarla ir? ¡Qué complicado en ocasiones encontrarse frente a ésta interrogante! Sobre todo si tienes muchos motivos del lado (A) y del lado (B) y es complicado “medir”, puesto que no a todo puedes aplicar una escala matemática (O tal vez podrías, pero podría irse la vida en lo que resuelves un modelo matemático para darle importancia a los temas, dada la cantidad infinita de posibilidades).

Lo relaciono personalmente con encontrar dinero por la calle: ¿Debes tomarlo o dejarlo?

¿Por qué tomarlo? Algunas respuestas comunes pueden ser: “Prefiero yo que otra persona”, “lo necesito”, “no me molesta tener más dinero en mi cartera”. ¿Por qué no tomarlo?No es de mi propiedad”, “Alguien podría necesitarlo más que yo”, “Alguien podría volver y buscarlo”. O en ocasiones, la respuesta puede ser tan simple como: Porque puedo. No hay una respuesta correcta: la respuesta correcta, es la que tú necesites ó decidas en el momento.

En el caso particular del dinero, si eres de los que piensa mucho las cosas, podrías responder con otra pregunta: ¿Realmente lo necesitas? Creo que conforme vamos pensando más en los demás, definitivamente el mundo será un lugar mejor donde nuestros hijos convivan, pero dedicaré una entrada para dicho tema más adelante.

Dejarse llevar por impulsos no es bueno ni malo, simplemente es. Así como pensar las cosas demasiado, también es. Creo que lo “malo” es estar siempre de un lado de la balanza, y no darte la oportunidad de conocer el otro lado. Claro que, hay cosas que son impensables para cada persona, dependiendo la importancia que da a cierto tema (Las relaciones, la familia, el dinero, la salud, entre otros), pero de vez en cuando, en un tema que no fuese uno de tus núcleos (De lo que te hacen ser tú, vaya), si no lo llevas a la práctica, podrías darte la oportunidad de al menos conocer otros puntos de vista.

¿Tomarla o dejarla ir? Hay dos extremos: pensarlo demasiado y ver cómo la oportunidad se aleja de tu lado, ó actuar por instinto y tomarla aunque tal vez no la necesites en el momento: ¿Cuál es la mejor? Ninguna: depende de lo que necesites en el momento, las circunstancias de momento y lugar.

Creo que la vida se vive por etapas, como muchas cosas. Etapas y momentos. Todos vamos en el camino vagando por las múltiples dimensiones, entre la hermosa diversidad que nos presentan las decisiones: frío-caliente, bueno-malo, mujeres-hombres, ahorrar-gastar, reír-llorar, salir-dormir, entre otras cosas. Y curiosamente, la primera pregunta de ésta entrada inicia con los opuestos de una interrogante ¿Tomar o dejar?

La vida es un constante vaivén, donde el pensamiento con el que nos despertamos por la mañana determina mucho de nuestras decisiones, sobre todo si nos encontramos en un periodo determinado de tiempo, donde estamos aprendiendo a comprender la diversidad humana, la calidad en las relaciones, o salimos/entramos en un periodo de experiencias personales, donde queremos/debemos procesar todo lo que ocurre en nuestro alrededor, y a partir de ello, hacernos una mejor versión de nosotros.

La foto del día (O de la noche XD):

Comparto una fotografía de Mazamitla, hermoso lugar que tuve oportunidad de visitar hace aproximadamente una semana.

Cuando pregunten: También encuentro atractiva Mazamitla oscura.